A veces por ingenuidad, desesperación o simple mandato social, las mujeres nos enganchamos y nos dejamos llevar por la efímera sensación de AMOR A PRIMERA VISTA, y compramos, sin certificado de garantía, al primer fulano que se cruza en nuestro camino. Como verdaderas princesas salidas de un cuento de hadas consideramos que el elegido en cuestión un un auténtico pricipe azul en busca de su amada. Y ni bien él comienza a relatar su pasado descubrimos que es una pobre víctima de una bruja con escoba último modelo. Lo miramos, lo escuchamos y hasta lo acurrucamos porque no podemos creer que semejante príncipe indefenso haya tenido que padecer y aún soportar tantas penurias. Ni hablar de lo que ella le ha quitado, los años de juventud que a perdido, y de cómo lo sigue aún torturando. De buenas a primeras nos encontramos odiando a una semejante sin siquiera conocerla. Aqui es donde deberíamos recapacitar y consultar a una verdadera experta; su EX. Si asi como las empresas antes de tomar un nuevo empleado piden curriculum y referencias. Una, antes de elegir candidato debería hacer lo mismo. Ni hablar en el caso de que este tenga un buen prontuario con más de una ex. Si esta investigación fuera posible y una pudiese ingresar los datos de su ex parejas en un banco de datos, nuestros futuros problemas se verían resueltos y quizás nunca más cometeríamos el error de elegir el hombre equivocado. Apesar de que jamás vamos a tener acceso a sus archivos es imprescindible tener los siguientes puntos en cuenta:
Regla número UNO: jamás salir con el que aún vive en la casa con su mujer aunque jura que están separados y él duerme en el sillón. En primer lugar, es muy factible que nunca se separe y aunque duerma en el sillón, de tanto en tanto hace una pasadita por la cama de su "aún" esposa. Y en caso de que se separe, ¿adivina qué? Se va a ir a vivir con vos, si de a poco se va a ir quedando en tu casa hasta instalarse. Y a a partir de ese momento la que va a tener a todos en su cama, incluyendo a su ex y a sus hijos, sos vos. Porque el problema va a vivir en tu casa.
Regla número DOS: no le creas todo lo que te dice, menos aún si te cuenta que el tenía una empresa, tres autos, dos casas, un labrador, etc., etc., y lo perdió todo por ella.
Regla número TRES: desconfía si en la primera salida paga todo y a todo lujo, y en las citas restantes empiezan a compartir los gastos hasta llegar al momento donde te dice " perdoname, pero hoy tuve que darle a esa perra el último centavo que me quedaba para un remedio de los chicos ". Una estratégia infalible es decirle que vas al baño y desaparecer como por arte de magia. Eso sí, no atiendas el celular y mudate de casa por unos días. Y en cuanto te localice le decís que lamentablemente la empresa te envio de sorpresa a Moscú con un nuevo emprendimiento.
Alertas hay infinitas, pero creo que cada una de nosotras identificamos a estos personajes ni bien los vemos. Lo que en realidad no queremos ver es que no nos gusta estar solas y pecamos de enamoradizas por el solo hecho de compartir con alguien el día a día. Creo que hay que aprender a quererse más y a compartir con nosotras mismas los momentos por vivir. Enamorémonos de nosotras. Y dejemos que la vida nos sorprenda.
Para todas aquellas que están solas y temen volver a equivocarse como yo.....
domingo, 8 de abril de 2007
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